Propuesta

Mi trabajo se organiza alrededor de una pregunta central. Qué hace que una situación exista así y no de otro modo. Qué organiza una escena, qué le da consistencia y qué relación se arma entre cuerpo, conducta, percepción, entorno y destino.

Esa pregunta fue tomando forma en mi recorrido por la actuación, la comunicación no verbal, la astrología, el trabajo con máscaras, el cine y el ki. Cada lenguaje abre una puerta distinta, aunque el interés sigue siendo el mismo. Comprender cómo una situación se compone, cómo se expresa y cómo puede ponerse en juego.

El laboratorio puede partir de un símbolo astrológico, una microexpresión facial, una secuencia de cine, una máscara o un principio corporal del ki. El punto decisivo aparece cuando eso entra en escena. Al actuarlo, probarlo, percibirlo, mirarlo en otros cuerpos y volver sobre la situación, la idea deja de quedar afuera y empieza a producir conocimiento desde la experiencia.

La actuación ocupa un lugar central porque permite llevar esas preguntas al cuerpo, al gesto, al ritmo y al vínculo con otros. Desde ahí se fue formando una mirada atenta a cómo una escena se organiza, qué fuerzas la atraviesan y qué planos conviven en una misma situación. La astrología aparece como una de las vías más visibles de este trabajo, siempre dentro de una investigación más amplia sobre la escena, la percepción y las formas que toma una situación viva.

El laboratorio se organiza en distintos formatos. Clases presenciales y online, seminarios, sesiones individuales y espacios de investigación permiten abordar el mismo núcleo desde diferentes escalas de trabajo. En todos los casos, la escena funciona como eje. Lo importante no es acumular lenguajes, sino llevarlos a una práctica donde puedan observarse, probarse y tomar forma.

La propuesta no está pensada para un único tipo de participante. Puede entrar quien tenga afinidad con la actuación, la creación escénica, la percepción, el símbolo o la lectura de situaciones humanas, siempre que haya disposición para mirar con atención y sostener un trabajo orientado por la escena. La astrología y la comunicación no verbal pueden aparecer como marcos de lectura, pero siempre al servicio del enfoque general del laboratorio.

Una aclaración sobre el enfoque:

Este laboratorio trabaja con escenas ficcionales, a partir de improvisaciones, escenas creadas en clase o textos de autor, como material de investigación artística. Su eje está en la percepción, la forma, el cuerpo, el gesto y las configuraciones que organizan una situación. Por eso, los lenguajes que aparecen dentro del laboratorio, como la astrología, la comunicación no verbal, el cine o el trabajo corporal, se integran desde una perspectiva escénica y creativa.

La propuesta no está orientada a una práctica terapéutica ni predictiva. El interés principal está en observar cómo una fuerza interna toma cuerpo, cómo se expresa en una escena y cómo puede transformarse en material de creación, lectura e investigación.